lunes, agosto 20, 2012

Viaje express


Desde el capót, el humo se escapaba con la fuerza de un géiser hacia lo alto, allá desde donde el sol arrojaba su calor en círculos, rodeándolos a ambos con su fuego abrasivo.

Nada en los alrededores. Sólo viento tibio y millones de kilos de arena y tierra. El peor sitio para quedar tirados en panne, estaba justo allí donde su auto permanecía inmóvil y botando combustible.

Sabiendo que conseguir ayuda imposible, y que un celular sin batería era inútil para buscar en google cómo reparar un auto, decidieron bajar e ir directamente al maletero.

Quizás, observar el bulto humano desparramado en su interior los inspiraría a decidir por los dos. Tal vez, el inerte compañero de viaje que llevaron por tantos kilómetros les despejaría la cabeza.

Faltaban sólo cinco horas para que la noche lanzara su oscuro manto estrellado. Y con un cadáver y los revólveres faltos de balas de plata, ambos estaban seguros que la venganza no tardaría en darles caza.
Debían actuar rápido y sin remordimientos. Ya era demasiado tarde para arrepentirse de haber jalado el gatillo tan fácil y tantas veces, contra esa alimaña de la noche.

Su viaje express estaba a punto de acabarse, justo en la mitad de la nada.



1 comentario:

Castrofeer dijo...

hey lo leí y me gusto harto tu blog, ni idea de cómo llegue acá, pero me gusto, saludos